Rediseño de la interfaz física y digital de un equipo de medición láser, centrado en la reducción de errores cognitivos en entornos de alta presión.
Los operarios reportaban una tasa de error del 18% en lecturas críticas durante turnos nocturnos, atribuida a la fatiga visual y a una disposición de controles ambigua que inducía a confusión entre unidades de medida.
Aplicamos principios de ergonomía cognitiva y psicología de la percepción. El proceso se basó en un estudio etnográfico en planta, seguido de un análisis de los mapas mentales de los usuarios para rediseñar la jerarquía de información y la morfología de los mandos.
Se reconfiguró el panel de control agrupando funciones por tarea (medición, calibración, exportación) con separadores táctiles. Se implementó un sistema de retroalimentación visual binario (verde/rojo) basado en la teoría de la detección de señales, eliminando escalas de grises. Los botones críticos recibieron formas únicas e inconmutables.
La tasa de error se redujo a un 2.1% en condiciones equivalentes. El tiempo de formación para nuevos operarios disminuyó en un 40%.